Sobre hombres, mujeres, feminismo y misandria

Tratar de definir una identidad actual, en permanente construcción es hacer una instantánea de algo que está en movimiento. Se captará una escena de ese movimiento, pero no su totalidad. Aún así, me parece importante asentar algunas bases para que prosiga la construcción de nuestras entidades. Hace algunos años, me inquieta el enfoque de género y el confuso concepto de lo que es feminismo tanto por parte de hombres, como de mujeres.

Los hombres, en general, cuando se les habla de machismo y feminismo, suelen ponerse a la defensiva. Algunas mujeres que se autoproclaman feministas, reclaman apropiarse de la identidad patriarcal que somete a toda la sociedad, mujeres y hombres, a unas desigualdades que perjudican a todas las personas. 

Mujeres que menosprecian las tareas domésticas o todo aquello relacionado con la economía reproductiva. Mujeres que utilizan las machistas armas de mujer para alcanzar sus retos. Mujeres que exigen a sus parejas, amistades y familia el mismo cánon de imagen que las condena al despiadado machismo. Mujeres que cambian de identidad a su merced para apropiarse de la custodia de sus hijos e hijas: ahora soy mujer y soy quien mejor puede hacerse cargo de la educación y crianza, ahora soy arpía que no facilita la parte de educación que el padre quiere, debe y tiene el derecho propocionar.

Tus pensamientos son tu destino

Observa tus pensamientos, se convertirán en tus palabras.

Observa tus palabras, se convertirán en tus acciones.

Observa tus acciones, se convertirán en tus hábitos.

Obbserva tus hábitos, se convertirán en tu carácter.

Observa tu carácter, se convertirá en tu destino.

Mahatma Gandhi

Torre de Babel


Las tecnologías de la información no cesan de hacer aumentar la velocidad de transferencia de los conocimientos y hacen converger diferentes campos de competencias. 

Esto inevitablemente conlleva a la necesidad de unir los diferentes cuadros conceptuales para entenderse sobre las definiciones de conceptos de base a fin de hablar un lenguaje común en nuestros intercambios.

Triángulo de Miller sobre competencias

Con este triángulo, Miller explica diferentes niveles de competencia o de conocimiento:

En la base, están lxs que el autor denomina como 'knows': aquellas personas que repiten los conocimientos que han memorizado;

En el segundo eslabón, están quienes conocen casos prácticos en los que se han aplicado esos conocimientos: 'knows how';

En el tercer eslabón, están quienes saben cómo se han aplicado esos conocimientos en los casos prácticos: 'shows how' y

finalmente, en la punta de la pirámide están los que hacen esos casos prácticos: 'does'.

Quedarse en un bucle...

Puesto que nuestra herencia cultural, o por lo menos la mía, parte de la asunción de que: la alteridad es lo que condiciona nuestro entendimiento sobre la soledad y sobre nuestro modo de relacionarnos; escribo este texto en base a esta concepción de individux frente a otras personas y el modo en que se relaciona el/la individux con otras. 

En el pensamiento común, una pareja normosociocultural se define como aquella formada por dos personas adultas. Esta es la norma básica, no importa si hay amor o no; el vínculo institucional (matrimonio) tampoco importa demasiado en algunos círculos. El tema de la fidelidad hay que cogerlo con pinzas, pues aquí existen muchos matices e hipocresías y este es uno de los puntos que conducen hacia la infelicidad a la mayoría de parejas normosocioculturales. Derrocar la posesión implícita de las relaciones establecidas y convencionales se convierte en un reto. Pero no me voy a extender en este punto, puesto que mis dudas hoy van hacia otro derrotero

El arrebato de la pasión debe frenarse con la serenidad para no causar destrucción

De V. Crespo
Reflexiones de un fin de semana alejado en plena naturaleza.

La pasión es capaz de asomar a la vida lo que ha de vivir, pero una vez cumplida la misión, es la serenidad la que permite que lo nacido se desarrolle y crezca.

Solo hay que observar la naturaleza y esta reflexión queda patente. No hay pasión constante aplicada sobre un ente vivo que le permita a este desarrollarse. En todo caso lo destruye y aniquila, como Saturno devorando a su hijo.

Saturno de Rubens
La pasión es la fuerza de empuje, la que rompe y crea, pero hasta ahí llega su papel. Después, lo creado demanda esa maravillosa parsimonia, no aburrida ni carente de matices, que le permite a la existencia percibir su entorno de forma amable, tranquila, armoniosa...como el abrazo de una madre a su hijo.

Vivir en la pasión frenética y constante es morir a cada instante, es no encontrar la paz, pues la lujuria requiere de la serenidad para volver a rearmarse una vez lo engendrado ha completado su ciclo vital.

¿Podrían los planetas girar en torno al sol sin esa paz de la que hablo? La Gran Explosión (pasión) lo trajo todo a la luz, pero es la rutina cósmica la que invita a que la vida haya podido desarrollarse.

Ambas, pasión y serenidad, son respectivamente las hermanas que alumbran y permiten la prolongación de la creación, cada una con su parcela de tiempo y lugar.

Observa sino aquello de lo que nos hemos alejado y lo comprobarás.

Observa los campos y reconocerás en ello el papel de cada estado.

La naturaleza, sabia, una vez más.

Foto: Saturno devorando a su hijo (Rubens).