Cambio de conciencia para una existencia armónica

Algunas religiones, filosofías o creencias afirman que cada ser humano tiene una misión. Probablemente eso que llamamos misión es más algo que debemos aprender para conciliar nuestra existencia en armonía. Aclaro esto, porque en el texto que he recogido de la revista Integral se puede concluir con un enfoque utilitarista de la función en el universo del ser humano y por lo tanto una cosmovisión antropocéntrica que, bajo mi punto de vista, se contradice con una conciencia común en la que todo, absolutamente todo es parte. 

El ser humano no tiene ninguna misión, más que la que deba aprender para conciliarse con esa conciencia común. El ser humano forma parte de un ecosistema planetario donde el papel que juega es insignificante en cualquier término: material, temporal, etc. Sólo es importante en la convivencia con sus iguales y en su propia existencia.

Me parece interesante comprender la insignicancia de nuestra existencia para entender que el respeto por nuestros iguales y por todo lo que nos rodea es el único medio de conciliarnos y tener una Vida Dulce, un Suma Qamaña.

Aclarado esto, me parece muy acertada la aproximación que podemos encontrar en la revista Integral a un cambio de conciencia:

La simplicidad descrita por André Compte-Sponville

Entrevista a André Comte-Sponville traducida 

¿Cuáles son sus placeres simples preferidos?
(...) Dudo si añadir la sexualidad. Es el placer más fuerte, pero ¿lo podríamos clasificar como simple? No estoy seguro. Lo que es más deleitable en la sexualidad es una cierta turbación. Pero lo que es turbio pocas veces se puede considerar simple...

¿En qué sentido la simplicidad es una virtud?
(...)
La simplicidad no está en el tener, sino en el ser. Ser simple, es ser lo que somos, sin añadidos, sin aparentar, sin jugar ningún rol. Es la existencia misma, en tanto en que no hay nada más que añadir. (...) La simplicidad es también la virtud más ligera, la más transparente y una de las más raras. La simplicidad es lo natural: sin grandes frases ni mentiras, ni exageraciones, ni pomposidad. Es la vida reducida a su mínima expresión, la vida insignificante, esa es la verdadera. 'Lo contrario al ser no es no ser, sino el doble' escribe Clément Rosset. Lo contrario a lo simple no es lo complejo, sino lo falso. Ser simple es no prestar atención (a unx mismx, a la propia imagen, a la propia reputación), no calcular, ser sin trampa ni cartón, sin pensamientos ocultos, sin programa, sin proyecto... La simplicidad es olvidarse de unx mismx, es eso lo que la convierte en una virtud: no la antítesis al egoismo, como generosidad, sino lo opuesto al narcisismo, a la pretensión, a la altivez. Quien es simple no tiene nada que demostrar, no quiere parecer nada, ni buscar nada, porque todo está ahí.

(...) La simplicidad no está en la filosofía, sino en la sabiduría.

(...) en cuanto a la serenidad, lo que Epicuro llamaba ataraxia, es probablemente el más simple, el más raro de nuestros estados de ánimo.

(...) El pasado no es, ya que no existe. Ni el futuro, puesto que todavía no existe. Sólo existe el presente. Pero lo más frecuente es separarnos de él por el arrepentimiento o por nostalgia, o por la esperanza o el miedo... Ya no estamos en la simplicidad de vivir, sino en la dualidad, lo que San Agustín llamaba la distensión del alma como emparedados entre el pasado y el futuro… Vivir simplemente, es entonces vivir en el presente. (…) El presente no deja de cambiar, pero tampoco deja de continuar. El presente no desaparece jamás. Los eventos cambian; el presente permanece. (…) Siempre es hoy, es lo que llamamos eternidad.

(…) No hay que confundir simplicidad con felicidad. Cuando estás infeliz, simplemente sé infeliz. Eso es mucho mejor que querer a cualquier precio la felicidad, cuando la realidad se opone. Y cuando no estés feliz ni infeliz, que es el caso más frecuente, debes estar entre los dos sentimientos. La simplicidad es una virtud. La felicidad, una suerte. Lo que sí es verdad, en revancha, es que es difícil estar feliz cuando no se sabe apreciar los placeres simples de la existencia. No porque sean suficiente para encontrar la felicidad, sino porque la felicidad, sin ellos, no es más que un sueño, una mentira.

(…) la simplicidad es una virtud necesaria y difícil. Ser simple, no es buscar la modestia; es rechazar las falsas grandeces.

Lo oscuro...



Si quieres hacer despertar a toda la humanidad, entonces despierta todo tú.

Si quieres eliminar el sufrimiento del mundo, entonces elimina todo lo que es oscuro y negativo en ti.

Verdaderamente, el mejor regalo que puedes ofrecer es el de tu propia transformación.

Lao Tzu

Personas con sistema de representación predominantemente racional

Las personas que hemos desarrollado un patrón predominantemente racional para explicar y entender el mundo y la vida nos hallamos frecuentemente ante la tesitura de no disponer de recursos que nos resulten cómodos para entender ciertas cosas.

Si os movéis en el plano racional y queréis encontrar una definición o experiencia que os ayude a salir de ese paradigma que os martiriza, en este post, no la vais a encontrar. Defino algunas aproximaciones para ofrecer pistas a quienes se encuentren en procesos de identificación y evolución similares.

Voy a poner ejemplos un poco estereotipados para exagerar y dar a entender lo que quiero decir cuando hablo de nadar en un paradigma eminentemente racional. Lo abordo desde dos enfoques diferentes.

Chakras

Este video clarificador de lo que son los chakras y como liberalos, viene con el título que es una explicación para niños. Al ser mujer estoy excluida de esta selección, pero como los primeros 100 años de vida son los más duros de la infancia, creo que pasaré por alto esta exclusión y en el enlace ya he hecho de las mías...

Creadora


Si no puedes leer el libro que quieres, tienes que escribirlo.

Si no puedes encontrar el país de las maravillas, debes construirlo.

No puede ser de otro modo.

Eres tu camino, tu verdad y tu vida.

No eres una víctima ni una superviviente.

Eres una creadora.

{andréa balt}

La omnipresencia de la pérdida: Kafka y la muñeca viajera

De Jordi Sierra i Fabra

Ilustración de Isabel Tornet
Franz Kafka se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días. La niña lloraba desconsolada porque había perdido su muñeca. Ayudó a la niña a buscar la muñeca, aunque no tuvieron éxito. Quedaron al día siguiente para seguir buscándola.

Como no la habían encontrado, Kafka inventó ser cartero de muñecas y le entregó una carta “escrita” por la muñeca donde le decía a la niña que no llorase su ausencia, que había salido de viaje a ver mundo: 

- "Te escribiré mis aventuras ." - concluía la carta.

Este fue el comienzo de muchas cartas. Cuando él y la niña se reunían, él le leía las cartas que escribía de aventuras imaginarias de la muñeca. La niña quedaba así consolada. 

Kafka se puso enfermo y tuvieron que poner fin a sus encuentros. Le regaló una muñeca con una carta. La muñeca obviamente era diferente que la muñeca original. La carta explicaba que los viajes la habían cambiado.

Años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca que decía: 

- " Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente"