divendres, octubre 23, 2009

Coaching para recobrar el alma como dominio de aprendizaje

Por Miguel Angel Macaluso

El coaching es una práctica, un arte, que aspira a devolvernos la frescura de espíritu, la apertura emocional y el coraje intelectual necesarios para poner atención a esos menajes, y a reconocernos con nuestro ser emocional, con nuestro cuerpo y con nuestro entorno natural.

Un coach se prepara trabajando sus preguntas como el navegante su compás. Escucha mensajes que vienen más allá de los mensajes. Y agradece por cada una de ellos. La vida, todo incluido, es su escuela. Todo lo que aprende agiganta el regalo de la vida.

Vive días angustiosos en que duda de sí mismo y de su capacidad de servir. Se siente profundamente insuficiente. Le parece que llegó al fin de sus posibilidades de aprender.

Sin embargo, comentó una vez Rafael Echeverría, si se detiene a mirar a una araña cuando teje persistentemente su tela, y a escuchar la música oculta de una flor que se abre, entiende que su duda es también parte del camino y que en realidad, nunca ha estado perdido.

Entonces agradece el don recibido y enciende su alegría como un fuego sagrado. Y en ese fuego forja sueños, los suyos y los de otros, todos suyos al final.

Peter Senge utiliza dos metáforas interesantes: La semilla que está para crecer debe perderse a sí misma como semilla, y aquellos que se arrastran pueden graduarse pasando de crisálida a alados.

Cuéntennos amigos, ¿se aferrarán entonces a la cáscara que falsamente les parece ser quienes son?

La relación con el mundo que la ciencia moderna ha desarrollado y formado, parece estar agotando su potencial. Es cada vez más claro que a esa relación le falta algo. Fracasa en conectarnos con la naturaleza más profunda de la vida y con la experiencia humana básica. Es más una fuente de desintegración y duda que una fuente de integración y sentido. Produce lo que parece ser un estado de esquizofrenia: el hombre como observador está alienándose de sí mismo como ser.

El coaching, al decir de James Selman, surge con el post modernismo como una respuesta a las turbulencias del alma provocadas por la caída de la objetividad como principio constitutivo de nuestro sentido común.

Vivimos en tiempos de cambios profundos. Antiguos roles y prácticas están muriendo sin que sepamos aún cuales son los nuevos.

Nos hemos dado cuenta que la ciencia es sólo una manera particular de observar y explicar. Dice más acerca de la clase de observador que hemos sido que acerca del mundo que hemos tratado de explicar.

La ilusión de control que nos había dado la tecnología moderna, está siendo erosionada.

La mayoría de las religiones han fracasado en acoger nuestras preguntas más apremiantes. Sus prácticas nos resultan insuficientes para hacernos cargo de las más profundas inquietudes del alma.

Hemos ampliado nuestra capacidad tecnológica de comunicación y perdido nuestra habilidad para hablar desde el alma.

La educación tradicional, obsesionada con la información, está fracasando en prepararnos para la vida.

Cuerpo y emociones son dominios de aprendizaje generalmente ignorados.
Poco a poco hemos ido perdiendo el sentido de pertenencia. Añoramos intimidad pero no logramos alcanzarla. Vivimos con una creciente sensación de soledad.
Enredados con la eficiencia, hemos olvidado para qué queremos ser eficientes después de todo.

Y estos seres estupendamente eficientes que somos, no tienen tiempo para cuidar el jardín de la Tierra ni el de nuestras almas.

Es una mentira económica suponer que el costo de unas pulgadas de algarrobo sea la suma del precio del bosque más la mano de obra.

¿Cuál es el costo de la ausencia del bosque?
Cousteau decía que a todo le hemos puesto precio, pero que a nada le otorgamos valor.
En nuestras prácticas sociales nos encontramos constantemente abrumados, careciendo de lugares de reflexión y encuentro.

Hemos perdido lo sagrado como parte de nuestra cotidianidad.

Ocupados tratando de explicar la vida, interpreta Julio Olalla, olvidamos escucharla, aprender de ella y, sobre todo, amarla.

Y agrega su esposa Nicole: Una cosa es saber acerca de los árboles; y otra cosa es escuchar su milenario mensaje de preservación del mundo.

Necesitamos recobrar el alma como dominio de aprendizaje.

dimarts, octubre 20, 2009

Motivació

"Somos similares a una bellota, que contiene en su interior todo el potencial para convertirse en un majestuoso roble. Necesitamos alimento, estímulo y luz para crecer, pero el roble ya se encuentra en nuestro interior."
John Whitmore

diumenge, octubre 18, 2009

El sueño del clavo y el riesgo del martillo

De este modo es como luchamos para eliminar dos errores sistemáticos: Ignorar que el martillo existe cuando encontramos un clavo suelto —el sueño del clavo— o, por el contrario, debido a que conocemos el uso del martillo terminar por creernos que todos los problemas se asemejan a un clavo —el riesgo del martillo—.

divendres, octubre 16, 2009

Transformar la realitat

Tot és relatiu, relatiu a la mirada de cada persona. Aquest és el missatge que ens intentaven transmetre algunes de les corrents de pensament del segle XX, cubisme, surrealisme, abstractisme, etc. La mirada a les coses és subjectiva.

No existeix una realitat, la realitat és un conveni consensuat d'allò relatiu. Aquella realitat necessària per conviure es normalitza a través del diàleg. S'estableix un marc comparatiu d'allò "normal".

Mitjançant el diàleg s'estableix aquest marc, un diàleg igualitari que permeti transformar la realitat. Si existeix una lluita de poders, el diàleg s'inhibeix i s'imposa una mirada per sobre de l'altra que provoca insatisfacció, doncs no hi ha transformació de cap tipus per cap persona.

El nostre paradigma actual es caracteritza per aquesta lluita de poders desigual. El diàleg no existeix. S'han de crear espais de participació on s'escolti de forma activa per aconseguir que existeixi comunicació, diàleg i, per tant, les persones puguin ser agents del canvi.

En no existir aquests espais, disminueix la complexitat i, encara que la persona imagini una nova realitat, en no poder-la compartir i dialogar, no pot transformar la realitat.

dimarts, setembre 29, 2009

¿Qué importancia tiene la PNL?



Si representamos nuestra realidad a través del lenguaje, cuando decimos “ejecutar” expresamos toda una idea de lo que significa para cada persona ejecutar. No quiere decir lo mismo “ejecutar” para una persona que se encarga de una fábrica, de un juzgado o de una guillotina, por ejemplo.

Esa palabra conlleva una serie de significados que para algunas personas son totalmente lógicas e inherentes a la misma. Sigamos con la palabra ejecutar: para una persona afín a movimientos sociales, la palabra “ejecutar” puede denotar un deje productivista que busca beneficio. Para una persona dedicada al mundo de la producción, ese beneficio no produce ninguna alerta, puesto que el beneficio puede ser monetario, personal, mental o de cualquier tipo. Pero no todas las personas entenderán todas esas connotaciones de esa misma manera.

Entender lo que significa la PNL quiere decir entender que el lenguaje y la manera de utilizarlo no es inocente ni provoca las mismas reacciones, sentimientos o sensaciones en todas las personas. La PNL pretende hacer una aproximación a esos lenguajes de valoración personales para crear un lenguaje consensuado con significados comunes.

Decir: “tu ya me entiendes” no sirve a todas las personas.

Volvamos a escoger el ejemplo de ejecutar y elijamos un escenario: la escalada. Cuando dejamos la mente en blanco y sólo está la persona y la roca, podemos decir que estamos ejecutando. En mi caso, expresaré que estoy fluyendo, que formo parte de un todo, me dejo llevar por las sensaciones, formo parte de la naturaleza y la naturaleza forma parte de mi. Así me siento cuando escalo bien y así lo expreso. Cuando explico mis sensaciones, la persona que me escucha realiza una traducción simultánea a su lenguaje de valoración y expresa: “yo lo que hago es dejar de pensar y ejecuto” y así transmite el mensaje.

Es evidente que la estructura mental de fluir o de ejecutar es diferente, pero hay entendimiento puesto que existe esfuerzo comunicativo. No sirve el dicho “A buen entendedor pocas palabras bastan”, ese esfuerzo de comunicación para entender qué mensaje nos están transmitiendo es necesario, pero también es necesario para el emisor del mensaje saber qué entiende la otra persona.

dimarts, setembre 22, 2009

Algunos mitos del cerebro

Otro mito muy divulgado es que el ser humano puede tomar decisiones sin tomar en cuenta las emociones. Las decisiones lógicas racionales puras no existen para la nueva neurociencia. En todas las decisiones interviene nuestra parte emocional del cerebro, donde la amígdala juega un rol de primer rango junto al hipocampo. La amígdala una zona de forma almendrada, registra las emociones fuertes y los recuerdos ligadas a estas. La amígdala es el centro del miedo en el cerebro y activa neurotransmisores que producen efectos somáticos evidentes en todos los mamíferos. En los humanos la amígdala como parte del sistema límbico, interactúa con el lóbulo pre-frontal para producir el comportamiento humano.

Algunos mitos del cerebro, Ricardo Antonio Cuadra Garcíaa