diumenge, de febrer 24, 2013

Transición al mundo real de Halcolm

Después de mucho tiempo de aprendizaje con sus maestrxs, tres jóvenes se dirigen a Halcolm para preguntarle cómo podrían aumentar sus conocimientos y ser más sabixs. Halcolm sintió que les faltaba experiencia en el mundo real, pero quería que tuvieran una transición en etapas de su reclusión a la vida exterior.

Durante la primera salida, lxs envía durante seis meses sin poder hablar. Durante esos seis meses llevaron insignias identificativas de buscadores de la verdad para que la gente pudiese saber que cumplían con votos de silencio. Cada día, siguiendo las instrucciones, se sentaban en el mercado de todos los poblados que visitaron, observaban, pero nunca hablaron. Después de seis meses de este modo volvieron a Halcolm.

Halcolm los recibió: “Habéis vuelto a nosotros de vuestro viaje. Vuestro periodo de silencio finalizó. Vuestra transición del interior de estas paredes al mundo real ha empezado. ¿Qué habéis aprendido en este primer viaje?”
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El/la primerx joven respondió: “En cada poblado el comportamiento era igual. La gente va al mercado, compra aquello que necesita, habla con sus amistades y se va. He aprendido que los mercados son muy parecidos y que la gente se comporta siempre de la misma manera. He aprendido que al final todas las cosas son iguales en todos los lugares”

El/la segunda joven respondió: “Yo también observé a la gente ir y venir de los mercados. He aprendido que la vida es ir y venir, la gente se mueve siempre desde un lugar hasta otro buscando comida y cosas básicas. Entiendo la simplicidad de la vida humana.”

Halcolm miró a su tercer discípulx: “¿Qué nos tienes que decir?”

“He visto los mismos mercados y la misma gente como mis compañerxs, pero todavía no sé lo que ellxs saben. Mi mente está repleta de preguntas. Me pregunto de dónde viene la gente y hacia dónde van. Cavilo que deben pensar y sentir cuando van y vienen. Reflexiono cómo han llegado a ese mercado ese día, a quién han dejado atrás, y quién les acompaña. Me cuestiono cómo el hoy es igual o diferente para esas personas. He fracasado, Maestro, sólo tengo preguntas y carezco de respuestas, preguntas para las personas que he visto. No sé qué he aprendido”

Halcolm sonrió: “Eres quien más ha aprendido. Has aprendido el valor de ser capaz de preguntar. Has aprendido la importancia de indagar lo que las personas tienen que decir- Estás preparadx para volver al mundo, esta vez sin voto de silencio.

Dirígete ahora. Ve y pregunta. Cuestiona y escucha. El mundo está empezando a abrirse para ti. A cada persona que preguntes puedes proporcionarte una parte del mundo. Para la persona que está deseosa de preguntas y de escucha el mundo es siempre nuevo. El/la cuestionadorx avanzadx y atentx sabe cómo acceder a otras experiencias.”

Parábolas Epistemológicas de Halcolm

Empuja la vaca

Un sabio maestro y su fiel discípula paseaban por un bosque, mientras le explicaba la importancia de conocer lugares diferentes, visitar y ...