Ves al contingut principal

La esencia de las cosas

Era Invierno. Tan Sia iba de viaje hacia el Sur y el guardián de un templo, situado junto al camino, le permitió pasar allí la noche. Hacía un frío muy intenso, y Tan Sia, incapaz de dormir debido a las bajas temperaturas, cogió una estatua de madera del templo, la hizo astillas y encendió una fogata para calentarse. Cuando lo vio, el guardián del templo se quedó estupefacto.

- ¿Cómo te atreves... - le dijo hecho una furia- a quemar una estatua del Buda?

- Busco la esencia sagrada de todas las cosas - respondió Tan Sia sin inmutarse, mientras removía las brasas con su bastón.

- ¿Cómo vas a encontrarla si estás quemando un Buda de madera? - replicó el guardián en el mismo tono de indignación.

- Si la esencia no está ahí dentro, ¿quieres, por favor, acercarme aquellas otras dos estautas para avivar la hoguera?

Fuente: El Bosque Mitago

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

La omnipresencia de la pérdida: Kafka y la muñeca viajera

De Jordi Sierra i Fabra
Franz Kafka se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días. La niña lloraba desconsolada porque había perdido su muñeca. Ayudó a la niña a buscar la muñeca, aunque no tuvieron éxito. Quedaron al día siguiente para seguir buscándola.
Como no la habían encontrado, Kafka inventó ser cartero de muñecas y le entregó una carta “escrita” por la muñeca donde le decía a la niña que no llorase su ausencia, que había salido de viaje a ver mundo: 
- "Te escribiré mis aventuras ." - concluía la carta.
Este fue el comienzo de muchas cartas. Cuando él y la niña se reunían, él le leía las cartas que escribía de aventuras imaginarias de la muñeca. La niña quedaba así consolada. 
Kafka se puso enfermo y tuvieron que poner fin a sus encuentros. Le regaló una muñeca con una carta. La muñeca obviamente era diferente que la muñeca original. La carta explicaba que los viajes la habían cambiado.
Años más tarde, la chica ahora crecida, encontró u…

¿Para qué sirve la mente?

De Eduard Gasset "El Scio. La medicina cuántica." la Eco

Para pensar, está claro, pero ¿para qué sirve pensar?
Pensar da sentido al mundo a nuestro alrededor. El cerebro puede ser observado, a semejanza de todo en el universo, como un sistema cuántico en el que trabajan multitud de redes neurales cuánticas en evolución, seleccionadas y sufriendo mutaciones basadas en su funcionalidad en relación a su interacción con sistemas perceptuales y motores, siempre determinado por las necesidades del organismo.

¿Hiperempatía?

Hiperempática: dícese de la persona que es empática en exceso. Asume los problemas de las otras personas como propios. A sus propios problemas, se le añaden los de la demás gente hasta la saturación y el sufrimiento extremo. Antepone gustos y derechos de otrxs a los propios.
Los actos egoistas son necesarios para el buen funcionamiento psicológico. Las personas empáticas se sienten culpables cuando hacen un acto egoista, ya que creen que su actitud es falsa y malintencionada.
De Silvia Luthor
En este enlace hay la interpretación de un test que puedes realizar en este otro para medir tu empatía.