dilluns, de juny 04, 2007

El bambú japonés


Cuando se siembra una semilla de bambú japonés, hay que regarla y abonarla constantemente. Durante los primeros meses, no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los siete primeros años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles.


Sin embargo durante el séptimo año, en un periodo de sólo seis semanas, la planta de bambú crece más de 30 metros.


¿Tarda sólo seis semanas en crecer?


No, en realidad, se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.


En la vida cuotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que requiere tiempo.


Por esa impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan de forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.


De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente fustrante.


En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés. Y no bajemos los brazos ni abandonemos por no ver el resultado esperado, ya que sí que está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo y madurando.


No nos demos por vencidos, vayamos gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que nos permitirán sostener el éxito cuando llegue.


El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.


Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

2 comentaris:

Pekas ha dit...

Mi forma de vivir y mi forma de pensar no me invita a utilizar este texto en pos ni en busca del éxito.. pero si te puedo decir que en estos momentos, algunos de los fragmentos y la esencia "oculta" del texto... me invita a tomarme un pequeño respiro conmigo mismo.. y a sonreir... Gracias...

( Una amiga me ha hablado de este lugar.. lo conoces.. ??? ;-)))

http://www.bambouseraie.com/

Cris Pérez ha dit...

Impressionant...!

Però, ara sóc jo la dels peròs, quin impacte té tota aquesta vegetació no autòctona en la resta del paisatge?

El tipus de fauna que atrau és més voraç o porta virus que puguin desplaçar altres animalons de la zona?

La veritat és que sembla un oasis enmig d'un entorn industrial molt envejable per viure!!

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