dilluns, de gener 29, 2007

3 y 4 de marzo: Encuentro Coaching

El año pasado por estas mismas fechas un grupo de coaches nos reunimos en Bilbao para encontrarnos, intercambiar experiencias y experimentar nuevas técnicas.

De ese encuentro surgió la idea de repetir la experiencia, haciéndola extensiva a más profesionales para encontrarse, formarse, decidir campañas de comunicación juntos y hacer de nuestra profesión algo fuerte y sólido.

¡Por fin nos podremos reunir todos e intercambiar experiencias!

Los próximos 3 y 4 de marzo nos reunimos en Andorra.

Se trata de reunir al mayor número de coaches para intercambiar y unir esfuerzos para dar a conocer nuestra profesión y para crecer juntos.

Con ese objetivo nos reuniremos todos los coaches y prepararemos talleres para compartir con los demás.

Aquí encontraréis los enlaces para llegar desde:








¿Cómo llegar a Andorra?

Ya tenemos propuestas muy interesantes: biodanza, el método Alba Emoting, Inteligencia Emocional, esperamos todas vuestras propuestas. Es nuestra oportunidad para experimentar nuevas técnicas, conocerlas, perfeccionarlas y compartirlas.


No quiero competir contigo, quiero ganar lo mío y permitir que tú ganes lo tuyo, lo que quiero en realidad es “ganar contigo”. Estamos del mismo lado, y juntos, y concertados, podemos producir más que separados. Esa ventaja la compartiremos buena y equitativamente. Progresa conmigo, dame tu mano. Formemos equipo, como nuestros antepasados en las hordas primitivas y salvajes. Formemos equipo y ganemos juntos. Guíame en mi ceguera. Probemos. Abrámonos a un nuevo aprendizaje. Construyamos alianzas, unámonos, ganemos juntos. Sube a nacer conmigo, hermano.


Miguel Ferrer, Coaching Magazine nº 4 (pág. 36)

Web del encuentro

dissabte, de gener 20, 2007

Para qué sirve eso del coaching

Por fin he llegado al planeta Tierra. Sigo filosofeando, aprendiendo y leyendo, me encanta; pero yo necesito más práctica.

¿Para qué narices sirve eso del coaching?

Muy fácil, te ayuda a resolver situaciones cuotidianas que te hacen tambalear o que hacen que te cuestiones cosas.

- Tienes un conflicto amoroso o familiar, el coaching te puede ayudar.
- No crees que puedas hacer algo, el coaching te puede ayudar.
- Quieres o te imponen un cambio laboral, el coaching te puede ayudar.
- Te estás cuestionando tu forma de entender la vida y no sabes a quien recurrir, el coaching puede ayudarte.

Todos tenemos cambios en la vida, a veces nos resulta más o menos fácil adaptarnos a ellos. El coach no te dirá qué debes hacer, tampoco analizará cómo has llegado a esta situación, el coach te guiará y te ayudará a que te aceptes mejor, que aceptes tus decisiones y que te vayan mejor la cosas.

Contratar a un coach significa dar un cambio, significa aceptar que eres responsable de tu vida y que a partir de ahora serás tú quien decida qué hacer con ella y aceptarás que tus decisiones son las correctas pues sólo tú puedes vivir tu vida.

dimecres, de gener 17, 2007

Tentación o oportunidad


Diferenciar las tentaciones de las oportunidades es uno de mis grandes retos. Soy de naturaleza emprendedora, me encantan las novedades y la innovación. Creo en la creatividad de las personas para alcanzar lo que se propongan. Además debo añadir que me gusta pasar a la acción y que en cuanto veo una oportunidad me lanzo de cabeza, a veces sin tan siquiera haberme parado a mirar si había agua.

Cada acontecimiento es una oportunidad. Una oportunidad para conocer gente, una oportunidad para aprender y todo eso es bueno, muy bueno. Pero no debo perder de vista mis objetivos y entonces es cuando las oportunidades se convierten en tentaciones. Lo que era una oportunidad, me hace dar un rodeo en mi camino o incluso quedarme demasiado tiempo entretenida en él.

Cuando pasa eso, me estoy desviando. A veces, necesito desviarme. Pero antes de hacerlo, debo hacer un alto en el camino, sentarme en lo alto de una piedra, observar lo que me espera, recordar lo que quiero y preguntarme si me conviene y si me conducirá a mi destino.

De ese modo, evitaré la dispersión y llegaré a mi destino superando las tentaciones.

dilluns, de gener 15, 2007

El eco de la vida II

Hace algunos meses le dije a una cliente que leyera la historia del Eco de la Vida y me respondió que era otra bonita historia que no le servía para nada.

Debería decir que supe qué decir y que el "nada" me indicó qué debíamos trabajar. No fue así y sigo dándole vueltas, supongo que todo es cuestión de distancia:

No se consigue el eco de la montaña si no es a una distancia apropiada. Así la vida, cumplidora, nos devuelve generosamente lo que emitimos, aunque uno pretenda lo contrario.

La petulancia del poder eterno es una ilusión que hace sufrir. Muy pocos se retiran a tiempo. Pretendemos que nos quieran, nos admiren o nos idolatren. Ello guarda muchas veces relación directa con la autoestima, muchas veces automutilada.

Los antojos suelen tener un alto coste social y personal, malogran el poder de lo simple, de lo espontáneo; de disfrutar con lo que somos y con lo que tenemos, sin pretensiones superficiales.
Cuentos para regalar a personas originales, Enrique Mariscal (pág. 54)

dilluns, de gener 08, 2007

El bloque


Cuando nos encontramos con obstáculos, a veces, lo más fácil es echarse atrás. A menudo, cuesta ser perseverante y no dejarse vencer, cuando hemos decidido enfrentarnos a nuestro obstáculo.


Adjunto una foto de uno de mis últimos logros. Estaba frente a un bloque de piedra redondo y liso, muy técnico. Desde que lo vi, me llamó la atención y quise intentar resolverlo.


Para resolver un bloque de escalada, es necesario subir hasta el punto más alto de la roca.


Puse colchonetas bajo mis pies y empecé a subir. Los agarres eran muy pequeños y los pies resbalaban. No había superado ni un metro y me caí. Volví a intentarlo, de nuevo resbalé y caí encima de la colchoneta.


Pensé que debía cambiar de estrategia y probar de otra manera. Tampoco resultó. No sé cuantas veces caí para volver a intentarlo. Una y otra vez.


Finalmente, conseguí superar la parte más "resbaladiza" para aguantarme en una pared vertical sólo con los pies a unos 3 metros del suelo.


Los agarres no existían, así que tenía que confiar en mi pie izquierdo, incorporarme sobre él y salir hacia arriba. Era fácil, pero me empezaron a invadir dudas:


¿Y si me caigo? ¿Y si no puedo? ¿Y si no lo consigo?


Me empezaba a cansar y la pierna me empezaba a temblar (en escalada lo llamamos la moto) de nervios, cansancio y miedo. Miraba el suelo y todavía era peor. Ya dudaba si continuar, hasta que mi compañero me dijo:


- "¡Vamos, Cris, tú eres Coach!"


Pensé que ya no había marcha atrás y me di la oportunidad para intentarlo y conseguirlo.


Allí estoy encima del bloque, cansada y orgullosa de mí misma.


Cada vez que te niegas la oportunidad a intentarlo, estás fracasando. Dale un lugar al fracaso, esa palabra que suena tan terrible, pero que en realidad deberíamos interpretar como aprender.


Fracasar no equivale a aprender por sí sola. Aprender de los fracasos es una actitud. Cada vez que te caigas, vuelve a intentarlo con garra. Con mentalidad de triunfador y si te caes, no importa.


Es duro caer, pero es peor no haber intentado nunca subir

¿Qué nos mueve?


Si ya estás aquí, debe ser por tu inquietud por lograr algo.


¿Qué te impide moverte?


Todos queremos convertir nuestros sueños en realidades.


¿Qué sueño tienes tú?


¿Qué camino estás siguiendo?


¿Van de la mano?


Piensa en el futuro como una cueva oscura. Ahora estás en la entrada, dudando, expectante y, a la vez, intrigado.


El interior de la cueva se pierde ante ti en la oscuridad, tragándose las sombras proyectadas por la luz de la entrada. Está oscura y se oyen sonidos que no reconoces.


Ante ti, tienes una atmósfera de posibilidades. Te esperan tesoros y peligros, aunque no sabes dónde están ni cómo elegirlos. Algunos objetos están en la antecámara.


Muchos se contentarían con lo que encontraran en la antecámara, otros quieren descubrir los verdaderos secretos.


Adentrarse en la cueva conlleva a confiar en ti mismo y avanzar en la oscuridad.


Tus ideas relucen por un momento como una bengala y durante unos instantes vislumbras algunas de las riquezas y también a los guardianes.


Cuando la bengala se apaga, tú sabes hacia donde ir. Sabes lo que quieres y en qué dirección se encuentra.


Ahora la bengala se ha transformado en antorcha, no es tan brillante, pero arroja suficiente luz como para transitar. Desde la entrada se unen a ti quienes estaban aguardando y juntos iniciáis vuestro recorrido hacia las profundidades de la cueva. A medida que avanzan contigo, se van encendiendo otras antorchas con la tuya.


A medida que avanzas, la cueva te es más familiar. Cuando el viaje se hace más difícil y hay obstáculos y guardianes inesperados, recuerdas tu objetivo y continuas.


A veces descubrirás lugares en los que te gustaría quedarte a descansar, pero suceda lo que suceda, el viaje es tu compromiso y no retrocederás.


El viaje empieza cuando puedes ver la diferencia entre dónde estás y dónde quisieras estar. Si no tienes un destino claro, darás vueltas en redondo. A menudo un guía externo, puede ser de ayuda. Puede ser un amigo, una circumstancia o un profesional quien te ayude a encontrar tu destino y a encaminarte hacia allí.
Lambent, Joseph O'Connor

divendres, de gener 05, 2007

Caminar hacia el horizonte

La utopia está en el horizonte. Caminas dos pasos, ella se aleja y el horizonte corre dos pasos más allá.

Entonces, ¿para qué sirve la utopia?

Pues para eso... nos sirve para caminar.

Eduardo Galeano
Minyons Escoltes Guies Sant Jordi de Catalunya

Inspirarse en como se resuelven problemas, no tratar de imitar los resultados

"La respuesta a nuestras preguntas no siempre ofrece solución a los problemas, más aún cuando se toman modelos de los que sólo...