diumenge, de desembre 10, 2006

El riesgo de no correr ningún riesgo

Javier Carril publica en su blog un artículo titulado: El peor riesgo es no correr ningún riesgo

De él hay muchos apartados que me llaman la atención, en especial hoy me han ayudado estos recortes:

Cuando vamos creciendo, sin embargo, determinadas experiencias de la vida van cerrando nuestro entusiasmo por arriesgarnos y aprender.

Como decía el escritor y prestigioso profesor de Standford John Gardner: “A la mitad de nuestra vida la mayoría llevamos en la cabeza un agobiante catálogo de cosas que no tenemos intención de volver a probar porque las hemos intentado una vez y hemos fracasado...o lo hemos hecho peor de lo que nuestra autoestima exigía.” Esto nos limita, nos reduce a un círculo muy pequeño de unos pocos amigos, de un núcleo familiar cada vez más reducido, de un trabajo estable en el que nos sentimos seguros. Nos hemos hecho cómodos, hemos creado nuestra zona de confort, nuestro pequeño refugio. Y este refugio nos impide aprender, crecer, arriesgarnos.

Como decía el escritor y prestigioso profesor de Standford John Gardner: “A la mitad de nuestra vida la mayoría llevamos en la cabeza un agobiante catálogo de cosas que no tenemos intención de volver a probar porque las hemos intentado una vez y hemos fracasado...o lo hemos hecho peor de lo que nuestra autoestima exigía.” Esto nos limita, nos reduce a un círculo muy pequeño de unos pocos amigos, de un núcleo familiar cada vez más reducido, de un trabajo estable en el que nos sentimos seguros. Nos hemos hecho cómodos, hemos creado nuestra zona de confort, nuestro pequeño refugio. Y este refugio nos impide aprender, crecer, arriesgarnos.

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Cristina, com més m'endinso en el teu "món" pluriactiu, més m'animo a prendre aquests riscos de què parles.

Després de 46 anys en aquest planeta reconeixo que totes les coses tenen la seva part positiva i la seva negativa... i així està bé. La comoditat té alguns avantatges, però el gran inconvenient de l'immobilisme. I aquest ens apropa més a la mort que a la vida.

Els que necessitem llibertat i sentir-nos lliures permanentment, no podem enfocar-nos cap a la mort (tot i que també tingui un aspecte positiu) i necessitem fer canvis, atrevir-nos, gaudir els passos intermitjos, el camí, ja que s'hi troba el més gran dels aprenentatges: tenim l'opció d'escollir a cada moment. A voltes, però, no fem el pas, oi?

Una abraçada!
ALBERT
P.S.: No recordo la contrasenya del meu (projecte) de blog personal, però vull firmar amb el nom que aquesta vida m'ha atorgat i no ser un anònim.

Cristina ha dit...

Hola Albert,

M'encantaria tenir accès al teu blog personal per a saber més dels que em llegeixen.

Quan el tinguis, ja ho saps. Tens una lectora assegurada!

Gràcies pels teus comentaris!

Salutacions i feliç 2007.

Cris

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