diumenge, d’agost 10, 2014

Sobre hombres, mujeres, feminismo y misandria

Tratar de definir una identidad actual en permanente construcción es hacer una instantánea de algo que está en movimiento. Se captará una escena de ese movimiento, pero no su totalidad. Aún así, me parece importante asentar algunas bases para que prosiga la construcción de nuestras entidades. Desde hace algunos años, me inquieta el enfoque de género y el confuso concepto de lo que, tanto hombres, como mujeres entienden por feminismo.

Los hombres, en general, cuando se les habla de machismo y feminismo, suelen estar a la defensiva. Algunas mujeres que se autoproclaman feministas, reclaman apropiarse de la identidad patriarcal que somete a toda la sociedad, mujeres y hombres, a unas desigualdades que perjudican a todas las personas. 

Mujeres que menosprecian las tareas domésticas o todo aquello relacionado con la economía reproductiva. Mujeres que utilizan las machistas armas de mujer para alcanzar sus retos. Mujeres que exigen a sus parejas, amistades y familia el mismo cánon de imagen que las condena al despiadado machismo. Mujeres que cambian de identidad a su merced para apropiarse de la custodia de sus hijos e hijas: ahora soy mujer y soy quien mejor puede hacerse cargo de la educación y crianza, ahora soy arpía que no facilita la parte de educación que el padre quiere, debe y tiene el derecho propocionar.

Empuja la vaca

Un sabio maestro y su fiel discípula paseaban por un bosque, mientras le explicaba la importancia de conocer lugares diferentes, visitar y ...