Ves al contingut principal

Modo activo imposible de activar

¿Qué tiene de malo no querer ser un código de barras? ¿Qué tiene de malo no querer ser mediocre? ¿Qué tiene de malo quererlo ser?

Y digo mediocre, ¡sí! Mediocre es aquella persona de calidad estándard que no sale de la normalidad y por ese mismo motivo se devalúa.

¿Quien decide si eres o no mediocre? Lo decides tú. Tú, y nadie más, eres capaz de entender lo que vives, tu contexto y entender la calidad de tus decisiones. Eres tú quien te condenas y decides si eres mediocre o extraordinarix. Eres tú quien juzga tus decisiones. Sólo cuando dejas de juzgarte, sólo cuando fluyes por los eventos que suceden, sólo entonces eres extraordinarix.

>>

Todxs somos mediocres y reprimimos a nuestro ser extraordinario. Ese ser extraordinario es el único capaz de ser y existir activamente, como diría Krishnamurti. En el momento en que existe intencionalidad, en que queremos ser mediocres o extraordinarios, somos mediocres. Sólo se puede ser extraordinario, cuando no existe intención ni normas. Cuando simplemente nos acontecen las cosas y fluimos con ellas sin tomar ninguna decisión, entonces somos extraordinarixs.

Con intención no somos nada, pues nos aislamos del mundo, sólo somos en relación en o con. Para fluir activamente, debes vaciarte de ti mismx, por que el tú mismx no existe. No importa qué hallas dicho o decidido, por que eso no existe, eso es una invención de un ser que has memorizado que existe y lo único que hizo ese ser es existir en algún momento que ya no es. Es el ahora, el ahora que acabo de escribir y que ya no existe, el ahora de Tolle, es el ahora que está pasando mientras lees estas letras, mientras estás trabajando o preocupándote por tu vida.

Comentaris

ha dit…
Suficiente con ser ordinario, ni extra ni mediocre. Pero creo que eso justo querías decir.

En realidad mejor aún, deja en suspenso cualquier idea sobre ti misma. Punto. No hace falta más.

Ni una cosa, ni la otra, ni ambas, ni ninguna de la dos (con el permiso de Nagarjuna)
Cris Pérez ha dit…
Dije justo lo que quería decir...

Tú sabrás lo que haces con mis palabras...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Repito, que me dejé algunas palabras por el camino. Decía que me temo que me estoy volviendo mediocre, si no lo era ya. Si lo percibes así, dame un tirón de orejas para que reaccione.
Cris Pérez ha dit…
¡JM!

Muchas veces el modo supervivencia se impone y nos rendimos ante la mediocridad. Pero el ser extraordinario vuelve a resurgir tarde o temprano.

Deja de luchar contra ti mismo, contra las circunstancias, intenta vivir lo que viene sin tu propia censura de lo que es mediocre o extraordinario.

En algún momento, volverás a sentirte libre de todo esto que ahora te castiga y te condena que no es más que tu propio juicio sobre lo que es condenable y necesita castigo.

Prémiate y aliéntate, deja de escapar de lo que crees que se te impone, por que eres tú quien te niegas a dejarte llevar. Déjate llevar, no luches. ¡Fluye!

Un besazo,


Cris
Gracias Cris... Es cierto, me estoy castigando demasiado últimamente por no estar a la "altura" de lo que el sistema espera de mí, razón por la cual me ha expulsado... ya sabes. Chico conflicto tengo conmigo dada mañana al levantarme, mirándome al puto espejo y diciéndome... y hoy qué. Pero luego pienso que por qué cojones tengo que justificarme ante un sistema de mierda. Te haré caso, y procuraré fluir.

Un beso

Entrades populars d'aquest blog

La omnipresencia de la pérdida: Kafka y la muñeca viajera

De Jordi Sierra i Fabra
Franz Kafka se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días. La niña lloraba desconsolada porque había perdido su muñeca. Ayudó a la niña a buscar la muñeca, aunque no tuvieron éxito. Quedaron al día siguiente para seguir buscándola.
Como no la habían encontrado, Kafka inventó ser cartero de muñecas y le entregó una carta “escrita” por la muñeca donde le decía a la niña que no llorase su ausencia, que había salido de viaje a ver mundo: 
- "Te escribiré mis aventuras ." - concluía la carta.
Este fue el comienzo de muchas cartas. Cuando él y la niña se reunían, él le leía las cartas que escribía de aventuras imaginarias de la muñeca. La niña quedaba así consolada. 
Kafka se puso enfermo y tuvieron que poner fin a sus encuentros. Le regaló una muñeca con una carta. La muñeca obviamente era diferente que la muñeca original. La carta explicaba que los viajes la habían cambiado.
Años más tarde, la chica ahora crecida, encontró u…

¿Para qué sirve la mente?

De Eduard Gasset "El Scio. La medicina cuántica." la Eco

Para pensar, está claro, pero ¿para qué sirve pensar?
Pensar da sentido al mundo a nuestro alrededor. El cerebro puede ser observado, a semejanza de todo en el universo, como un sistema cuántico en el que trabajan multitud de redes neurales cuánticas en evolución, seleccionadas y sufriendo mutaciones basadas en su funcionalidad en relación a su interacción con sistemas perceptuales y motores, siempre determinado por las necesidades del organismo.

¿Hiperempatía?

Hiperempática: dícese de la persona que es empática en exceso. Asume los problemas de las otras personas como propios. A sus propios problemas, se le añaden los de la demás gente hasta la saturación y el sufrimiento extremo. Antepone gustos y derechos de otrxs a los propios.
Los actos egoistas son necesarios para el buen funcionamiento psicológico. Las personas empáticas se sienten culpables cuando hacen un acto egoista, ya que creen que su actitud es falsa y malintencionada.
De Silvia Luthor
En este enlace hay la interpretación de un test que puedes realizar en este otro para medir tu empatía.