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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: octubre, 2012

Me alcanzó la maldad

Llegó la maldad a mi vida, no es que antes no existiera, no es que yo no tenga un punto de maldad (como todo el mundo). Simplemente la rechazaba, no quería saber nada acerca de ella. Así que cada vez que me encontraba con alguna persona o evento cruel (hago servir cruel como sinónimo de malo), giraba la espalda y corría lejos a llorar de rabia.
Seguramente me escapaba de mí misma, para esconder toda la maldad y crueldad que llevo dentro. Mi monstruo interior asomaba sus garras por mimetismo y asustada ante la posibilidad de poder utilizar mi empatía para herir a la gente, me recluía en algún lugar alejado para que nadie ni yo misma pudiese ver la crueldad que llevo dentro. En mi escala de valores, el mayor defecto que cualquier ser humano puede mostrar.

Unicidad

"Ninguna situación se repite y cada una exige una respuesta distinta; unas veces la situación en que una persona se encuentra puede exigirle algún tipo de acción; otras, puede resultar más aventajoso aprovecharla para meditar y sacar las conclusiones pertinentes. (...) Cada situación se diferencia por su unicidad."
Viktor Frankl