dijous, d’agost 30, 2012

La mística de la iluminación

A partir del texto leído en "UG: arrojando dardos a la cara" de Uppaluri Gopala Krishnamurti (UG) que no es pariente de Jiddu Krishnamurti, he adaptado algunos trozos para hacerlos más afines a mi modo de ser, también he hecho uso de mis conocimientos de PNL para conseguir, a mi parecer, un mensaje más directo, incisivo y constructivo. Finalmente, por cuestión de género, he cambiado todo el texto al femenino, para denunciar el ninguneo que el patriarcado ha ejercido sobre las mujeres sometiéndolas a la sombra de la pretendida "neutralidad" del género masculino de sus textos.

Después del "rollo", el texto:

(...) No hay nada que lograr, nada que esperar. ¿Qué quieres? ¿Qué buscas? Ésas son las preguntas. Si buscas, si realmente quieres algo, lo primero que tienes que hacer es tirar el anzuelo, la caña, el corcho y todos los aparejos a los que tan pegada estás, de lo contrario no tienes la mínima posibilidad de ser tú misma. Si sigues una vía, cualquiera que sea, te extravías. Si tomas estas palabras en consideración, estás perdida en cuerpo y alma. (...) Nadie ni nada está aquí para liberarte. ¿Quién puede liberarte? ¿de qué quieres liberarte? Estás buscando lo que ya tienes.

(...) ¿Cómo sé cual es la buena dirección? >>

Toda enseñanza, toda lectura, toda charla debe desaparecer, no te conduce a nada. Debes ser tu misma. La dirección que se te pueda mostrar desde fuera tiende a separarte de ti misma, a forzarte a ser diferente de quien eres. ¿Por qué quieres ser otra? Si no lo quisieras, no escucharías a nadie.

Todo lo que haces imposibilita lo que ya hay dispuesto a manifestarse. Eso mismo es lo que yo califico de "estado natural". Tú estás siempre en ese estado. Lo que impide que se manifieste es la búsqueda. La búsqueda va siempre en la dirección errónea y, por tanto, (...) interviene contaminando tu consciencia.(...)

Si pudiese, estaría dispuesta a ayudarte; pero no lo puedo hacer. ¿Cómo, además, iba a hacerlo? ¡Es ridículo pedir lo que ya se tiene!

No se trata de sentir. No se trata de saber. Nunca sabrás. No tienes ningún medio de saberlo por ti misma. Se manifiesta de forma espontánea. No es nada consciente.

Mi formación no tiene ningún valor. No puede servir de modelo, porque la formación de cada una es única. Cada acontecimiento de nuestra vida es único, a su manera. Nuestras condiciones de vida, nuestro entorno, todo este conjunto es diferente.

(...) El pensamiento puede crear cualquier experiencia que desees verdaderamente: felicidad, beatitud, éxtasis, disolución en la nada: todo. Pero no era eso lo que yo buscaba, ya que seguía siendo la misma persona que hace mecánicamente todo esto. Para mí, las meditaciones no sirven para nada, no me llevan a ningún sitio.

(...) A los 21 años, llegué a sentir con fuerza que todos los instructores -Buda, Jesús, Sri Ramakrishna-engañaban, forjaban ilusiones y embaucaban a todo el mundo.

2 comentaris:

José María Arroyo Bermúdez ha dit...

Tanta verdad, tanto en femenino como en masculino. Un placer como siempre (Mi tardanza está vinculada a los problemas técnicos de mi ordenador... a perro flaco todo son pulgas)
Un abrazo Cris.

Cris Pérez-Vàzquez ha dit...

¿Tardanza? ¡Eres casi inmediato!

¡Gracias por tus palabras!

Corrección

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