dijous, de setembre 29, 2011

Quietud activa: "Ámame cuando menos lo merezco, que es cuando más lo necesito"

Dicen que todo aquello que estamos buscando, también nos busca a nosotr@s y que si permanecemos quiet@s nos encontrará. Lleva mucho tiempo esperándonos.

Cuando llegue, no te muevas. Descansa. Ya verás qué sucede a continuación.

Ese estado de quietud no quiere decir parálisis. Es una quietud activa, como lo diría Krishnamurti. Transcribo unos párrafos del volumen 6 de "Obras completas. Años 1933-1967":

dijous, de setembre 22, 2011

Tal vez no sea un buen actor, pero sería aún peor si hiciese otra cosa.
(Sean Connery)

Las capas de la cebolla

He descubierto la letra de una canción que creo que se puede aplicar como metáfora a muchas de las estructuras sociales impuestas que limitan nuestro espíritu crítico, nuestra libertad y nuestra capacidad de decisión.

Algunas personas tratamos de construir nuestra propia identidad, de forma independiente a aquello que nos rodea y, antes o después, nos damos cuenta de que es imposible. Somos como una cebolla. Cada capa es una experiencia, un aprendizaje o una persona que nos ha influído para forjar nuestra forma de ser.

Estamos tan impregnad@s de todas esas influencias que cuesta discernir qué nos gusta, qué nos disgusta, qué queremos y qué no queremos. A menudo, libramos verdaderas batallas internas para tomar conciencia de aquello que tenemos tan asumido como propio que ni siquiera somos capaces de identificar para poder librarnos de ello o aceptarlo.

Para más INRI (utilizo INRI porque me parece una verdadera tortura), tenemos a nuestro alrededor toda una serie de instituciones que nos recuerdan cómo nos educado, cómo debemos comportarnos, quienes somos y que se aseguran que debamos mantenernos como somos y no cambiar. De lo contrario, pasamos al mundo de loc@s, soñador@s o de cualquier otro adjetivo que se os pueda ocurrir y que signifique que no actuamos según una norma o según una coherencia impuesta y, ¡todavía peor, autoimpuesta!

dimarts, de setembre 20, 2011

La esencia de las cosas

Era Invierno. Tan Sia iba de viaje hacia el Sur y el guardián de un templo, situado junto al camino, le permitió pasar allí la noche. Hacía un frío muy intenso, y Tan Sia, incapaz de dormir debido a las bajas temperaturas, cogió una estatua de madera del templo, la hizo astillas y encendió una fogata para calentarse. Cuando lo vio, el guardián del templo se quedó estupefacto.

- ¿Cómo te atreves... - le dijo hecho una furia- a quemar una estatua del Buda?

- Busco la esencia sagrada de todas las cosas - respondió Tan Sia sin inmutarse, mientras removía las brasas con su bastón.

- ¿Cómo vas a encontrarla si estás quemando un Buda de madera? - replicó el guardián en el mismo tono de indignación.

- Si la esencia no está ahí dentro, ¿quieres, por favor, acercarme aquellas otras dos estautas para avivar la hoguera?

Fuente: El Bosque Mitago

dijous, de setembre 15, 2011

Crisálida metamorfoseando

Hace poco estuve ensayando una vía. Pocas veces he dividido una vía en secciones para intentar descifrar los movimientos, hacerlos y, finalmente, tratar de encadenarlos. No puedo decir que nunca he probado una vía, pero sí puedo decir que nunca me la había planteado así, a trozos. He aprendido mucho, confieso que no encadené. Pero aún así, he traspasado mi zona de confort y he vuelto a transgredir, he vuelto a transformarme.

Lo más sorprendente ha sido mi cambio de actitud. Antes de esta nueva experiencia, no podía repetir mucho una vía. Mi autoexigencia bombardeaba mi cabeza cuestionando si sería capaz, si no me estaba colgando en una vía demasiado exigente para mí, si me había pasado o si la vía me venía grande. Así que yo misma me convencía de que no valía la pena forzar una vía que se me resistía y cuando no me salían relativamente rápido, las abandonaba para dedicar mis esfuerzos a vías que no me costaran tanto.

Intento escalar todo tipo de vías, en todo tipo de roca y me encanta variar. Aprendo mucho así. Pero el número y sobretodo la letra me intimidan. Mi mente transforma las vías para convertirlas en monstruos horripilantes que me hacen sentir insegura, insignificante, presuntuosa. A veces, las pruebo y agacho la cabeza para recibir la colleja que las vías me tienen reservada; otras, la graduación de la vía disipa mis ganas de intentarla.

dimecres, de setembre 14, 2011

Fórmulas mágicas y universales

A veces, tengo ideas geniales (al menos eso es lo que me parecen a mí); de forma excepcional, intuyo que son revelaciones. Me encanta pensar en la frase de T. Edison: "la creación es un 10% de inspiración y un 90% de transpiración"; creo que la suerte o la iluminación o la revelación sólo llega si estamos predispuest@s activamente a recibirla. Quizá hoy esté hablando en un plano algo metafísico, pero a estas alturas, sé que hay posts o textos que sólo llegan a quienes necesitan recibirlos.

Ahora entro en materia y concreto un poquito más, pero necesito contextualizar y poner orden en mi caos mental.

Recuerdo un post que me inspiró en el Bosque Mitago, sus palabras fueron reveladoras para mí. Inspiraron ideas que seguramente yo ya había reflexionado de algún modo y aquel texto acabó de hacer el clic que necesitaba. Lo mismo me acaba de pasar con la intencionalidad del post de Un Petit Calfred de l'Ànima.

El caso es que llevo días pensando en los típicos manuales de cómo ser feliz o cómo aprender a comunicar o en cualquier guía con instrucciones paso a paso con lo que tenemos que hacer para ser felices, por ejemplo. De vez en cuando, también te toca asistir a alguna charla o conferencia en la que tienes que tomar nota rápidamente de las claves para redactar un texto o para ser eficaz o para lo que sea.

También sé que todo lo rápidamente que anoto esos pasos, me olvido de ellos y pierdo mis apuntes. En cambio, a veces, existen personas con las que inicias una conversación de bar y te van inspirando y lo mejor de todo es que ¡tú la inspiras a ella!

divendres, de setembre 02, 2011

Arroz clavado en la aguja

"El Perro Mongol" extraído por 道 de un petit calfred de l'ànima

La abuela le dice a la niña: “Coge esta aguja y un puñado de arroz del bol. Tira el arroz sobre la aguja y avísame cuando un grano se quede clavado en ella”. La niña tira y tira arroz pero ningún grano queda clavado en la aguja: “No puedo, abuela”. La abuela dice: “Pues igual de difícil, de improbable, es nacer como un ser humano, por eso es tan valiosa la vida de una persona, no la malgastes”

Inspirarse en como se resuelven problemas, no tratar de imitar los resultados

"La respuesta a nuestras preguntas no siempre ofrece solución a los problemas, más aún cuando se toman modelos de los que sólo...