dissabte, de febrer 26, 2011

De la necesidad de la vida contemplativa y de buscar la soledad


Según mi forma de ver las cosas, todas las personas son las últimas responsables de su felicidad o infelicidad, de la forma de afrontar la vida y las circunstancias que le llegan.

Por poner dos ejemplos extremos: podemos lamentarnos contínuamente y permanecer víctimas impasibles a lo largo de nuestra vida o ser personas proactivas que fluyen o cogen las riendas de su vida.

Yo me considero de estas últimas, prefiero pensar en la cita de Chaplin: "La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos."

Intento hacer lo que me gusta y pienso que es la mejor manera de sacar lo mejor de mí. Aún así, a menudo me asaltan las dudas, me fuerzo a hacer aquello con lo que, según mi criterio, debería disfrutar y debo pararme para recordarme que estoy haciendo lo que quiero.

dimecres, de febrer 16, 2011

No estás deprimido, estás distraído

De Facundo Cabral


Benditas las indecisiones

"Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando. Lo único que no puede hacer es olvidarla. Quien no duda de sí mismo es indigno, porque confía ciegamente en su capacidad y peca por orgullo. Bendito sea aquel que pasa por momentos de indecisión"

(La Quinta Montaña, Paulo Coelho)

El anillo

"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"

El maestro sin mirarlo, le, dijo: "Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después..." y haciendo una pausa agregó: "si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar."

"E...encantado, maestro" titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.

Bien, asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: "toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió."

Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

Amor y miedo según Abuela Margarita

Cambiar nuestras emociones en amor.
Realizarse con amor.
El amor es la disposición para amar.
El poder está dentro de nosotr@s, el miedo también. Nacemos con dos posibilidades: el amor y el miedo.
Dentro de mí, está el gran espíritu.

Corrección

De Idries Shah, maestro sufí (1924-1996) La Sabiduría de los Idiotas Abdullah ben Yahya estaba enseñando a un visitante un manuscrit...