dissabte, de desembre 02, 2006

Camino pretencioso

He estado pensando que conseguía todo lo que quería: poder tener un negocio que me permita vivir tranquila, crear mi casa rural, ser una buena coach, viajar, conocer a mucha gente, aprender... ¿y después?

¿Tengo que buscar un nuevo objetivo?

¿Para qué?

¿A dónde quiero llegar?

¿Y si un día ya no tengo objetivos? ¿Y si un día ya he cumplido todos mis sueños?

Sí, de acuerdo, me lo habré pasado muy bien, me sentiré muy orgullosa de mí misma, habré conocido mucha gente y aprendido mucho más...

¿Y después?

Cada cierto tiempo, me llega a la mente esta pregunta. Cuando me permito salir de mi mundo y de mis ocupaciones. Vuelve.

Está conmigo, pero sólo surge en estos momentos. Empieza a aparecer como una inquietud, como una angustia, como algo negativo...

Por fin, me doy cuenta de lo que es.

¿Qué hago en la vida?

No tengo una respuesta muy precisa, sólo sé que haga lo que haga,

quiero disfrutar y ser feliz;

quiero tener momentos para darme cuenta de lo que estoy haciendo y seguir;

quiero que los que me rodeen también sean felices, a su manera;

quiero ayudar;

quiero formar parte del mundo


Ahora, hago un repaso de lo que estoy haciendo y, realmente, voy por buen camino. Aunque a veces me aparte, aunque a veces haga sufrir a los que están cerca y sufra yo también.

Pese a todo eso, soy feliz de hacer lo que hago, de escribir blogs y descubrir personas que leen lo que escribo; de ayudar en todo lo que puedo a nuestro mundo. Suena pretencioso, ya que soy un grano de arena en un desierto, pero sin mi y sin el resto de granos de arena, el desierto no existiría.

Así que seguiré mi "pretencioso" camino.

"Los sueños individuales no transforman el mundo. Un sueño individual es fantasía, sólo si eres capaz de contagiar ese sueño se podrá hacer realidad"

Empuja la vaca

Un sabio maestro y su fiel discípula paseaban por un bosque, mientras le explicaba la importancia de conocer lugares diferentes, visitar y ...