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El Coaching, ¿bonita teoría?

Hace unos días recibí un mensaje que me hizo pensar. Una clienta me comentaba que había leído acerca del Coaching y me decía que la teoría era muy bonita, pero que en la realidad todo se complicaba.

He de decir que me hizo reflexionar, ya que efectivamente muchos de los textos que podemos encontrar hablan del Coaching como la fórmula para conseguir tus sueños, impulsarte, liberar tu potencial, etc. y dan instrucciones genéricas sobre cómo un coach te puede ayudar.

Un Coach no debe aconsejar estrategias o definir planes de acción. El mismo cliente se compromete consigo mismo para alcanzar o lograr aquello que desee y de la forma que quiera. El hecho de compartirlo y expresarlo con alguien que no juzga y que te apoya, te ayuda a ese compromiso.

El Coach escucha y ayuda al cliente mediante preguntas a encontrar en su interior aquello que le conviene y cómo llegar hasta allí.

Parece mentira que unas simples preguntas puedan desencadenar procesos que ni el mismo cliente espera. A menudo, la magia surge entre sesión y sesión.

Te invito a pasar a la acción, ya que el Coaching no se trata de una bonita teoría –como decía mi clienta-. Te invito a que lo experimentes, que encuentres el coach apropiado a tu forma de ser y que valores por ti mismo si es una bonita teoría o si realmente existe esa magia.

De hecho, no se trata de magia. El mismo Sócrates decía: “"Yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a encontrar el conocimiento en vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría”

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