dimarts, de novembre 28, 2006

El Coaching, ¿bonita teoría?

Hace unos días recibí un mensaje que me hizo pensar. Una clienta me comentaba que había leído acerca del Coaching y me decía que la teoría era muy bonita, pero que en la realidad todo se complicaba.

He de decir que me hizo reflexionar, ya que efectivamente muchos de los textos que podemos encontrar hablan del Coaching como la fórmula para conseguir tus sueños, impulsarte, liberar tu potencial, etc. y dan instrucciones genéricas sobre cómo un coach te puede ayudar.

Un Coach no debe aconsejar estrategias o definir planes de acción. El mismo cliente se compromete consigo mismo para alcanzar o lograr aquello que desee y de la forma que quiera. El hecho de compartirlo y expresarlo con alguien que no juzga y que te apoya, te ayuda a ese compromiso.

El Coach escucha y ayuda al cliente mediante preguntas a encontrar en su interior aquello que le conviene y cómo llegar hasta allí.

Parece mentira que unas simples preguntas puedan desencadenar procesos que ni el mismo cliente espera. A menudo, la magia surge entre sesión y sesión.

Te invito a pasar a la acción, ya que el Coaching no se trata de una bonita teoría –como decía mi clienta-. Te invito a que lo experimentes, que encuentres el coach apropiado a tu forma de ser y que valores por ti mismo si es una bonita teoría o si realmente existe esa magia.

De hecho, no se trata de magia. El mismo Sócrates decía: “"Yo no puedo enseñaros nada, sólo puedo ayudaros a encontrar el conocimiento en vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría”

Gestiopolis

divendres, de novembre 24, 2006

Persistencia

El joven Demóstenes soñaba con ser un gran orador, sin embargo este propósito parecía una locura desde todo punto de vista.

Su trabajo era humilde, y de extenuantes horas a la intemperie.

No tenía el dinero para pagar a sus maestros, ni ningún tipo de conocimientos.

Además tenía otra gran limitación: Era tartamudo.

Demóstenes sabía que la persistencia y la tenacidad hacen milagros y, cultivando estas virtudes, pudo asistir a los discursos de los oradores y filósofos más prominentes de la época. Hasta tuvo la oportunidad de ver al mismísimo Platón exponer sus teorías.

Ansioso por empezar, no perdió tiempo en preparar su primer discurso.

Su entusiasmo duro poco: La presentación fue un desastre.

Fue un gran fracaso. A la tercera frase fue interrumpido por los gritos de protesta de la audiencia:
- ¿Para qué nos repite diez veces la misma frase?-dijo un hombre seguido de las carcajadas del público.
- ¡Hable más alto! -exclamó otro-. No se escucha, ¡ponga el aire en sus pulmones y no en su cerebro!

Las burlas acentuaron el nerviosismo y el tartamudeo de Demóstenes, quien se retiró entre los abucheos sin siquiera terminar su discurso.

Cualquier otra persona hubiera olvidado sus sueños para siempre. Fueron muchos los que le aconsejaron –y muchos otros los que lo humillaron- para que desistiera de tan absurdo propósito.

En vez de sentirse desanimado, Demóstenes tomaba esas afirmaciones como un desafió, como un juego que él quería ganar.

Usaba la frustración para agrandarse, para llenarse de fuerza, para mirar más lejos. Sabía que los premios de la vida eran para quienes tenían la paciencia y persistencia de saber crecer.

- Tengo que trabajar en mi estilo.- se decía a sí mismo.

Así fue que se embarcó en la aventura de hacer todo lo necesario para superar las adversas circunstancias que lo rodeaban.

Se afeitó la cabeza, para así resistir la tentación de salir a las calles. De este modo, día a día, se aislaba hasta el amanecer practicando.

En los atardeceres corría por las playas, gritándole al sol con todas sus fuerzas, para así ejercitar sus pulmones.

Más entrada la noche, se llenaba la boca con piedras y se ponía un cuchillo afilado entre los dientes para forzarse a hablar sin tartamudear.

Al regresar a la casa se paraba durante horas frente a un espejo para mejorar su postura y sus gestos.

Así pasaron meses y años, antes de que de que reapareciera de nuevo ante la asamblea defendiendo con éxito a un fabricante de lámparas, a quien sus ingratos hijos le querían arrebatar su patrimonio.

En esta ocasión la seguridad, la elocuencia y la sabiduría de Demóstenes fue ovacionada por el público hasta el cansancio.

Demóstenes fue posteriormente elegido como embajador de la ciudad.

Su persistencia convirtió las piedras del camino en las rocas sobre las cuales levantó sus sueños.

¡¡Ánimo tú puedes!! Sólo siendo persistente conquistarás tus sueños

¡Gracias Lupita y José L.!
Fuente: Arte y historia

dimecres, de novembre 22, 2006

Para los que tienen dudas... y para los que no las tienen también


¿Uno que se reconoce a sí mismo transido de fuerzas contradictorias será, pues, condenable ante el imperio de otro que, siendo surcado por todas ellas, acalla unas cuantas para fingir estar poseído por sólo una?


M. Hidalgo "Las Casas Baratas del Bon Pastor" Trabajo de Antropología en la Universitat de Barcelona

divendres, de novembre 17, 2006

¿Cómo nace un paradigma?

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas.

Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.

Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo golpeaban.

Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas.

Entonces, los científicos substituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros quienes le propinaron una paliza tremenda.

Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera aunque nunca supo el porque de tales golpes.

Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo.

El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato.

Un tercero fue cambiado y se repitió la misma situación: volvieron a golpear.

El cuarto y, finalmente, el quinto de los veteranos fue sustituido.

Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que, aunque nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.

Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué pegaban a quien intentaba subir por la escalera, con certeza la respuesta sería:

"No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así"

¿Te resulta conocido?

¿Por qué seguimos golpeando?
¿Por qué seguimos haciendo las cosas de una manera, si, tal vez, las podemos hacer de otra?

El árbol de los problemas

En coaching no hay problemas; sino desafíos y retos. Esta es una buena historia que nos desafía a desterrar esos "problemas" y convertirlos en retos.


Un carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y le hizo perder una hora de trabajo y después su antiguo camión se negó a arrancar.

Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dió un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes.
"Oh, ese es mi árbol de problemas", contestó

“Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez”

”Lo divertido es", dijo sonriendo, "que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior”

dijous, de novembre 16, 2006

Hacerse mayor es ponerse triste



Yo no quiero ser mayor. Me quedo con Peter Pan, con la fantasía, con los immaduros.

Vale la pena reflexionar qué queremos ser de mayores.

dijous, de novembre 09, 2006

El eco de la vida

Un niño y su padre, estaban caminando en las montañas. De repente, el hijo se cae, se lastima y grita:
- Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!

Para su sorpresa oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña:
- Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh!

Con curiosidad el niño grita:
- ¿Quién está ahí?.

Recibe una respuesta:
- ¿Quién está ahí?.

Enojado con la respuesta, el niño grita:
- Cobarde.

Y recibe de respuesta:
- Cobarde.

pregunta:
- ¿Que sucede?

El padre, sonríe y le dice:
- Hijo mío, presta atención.

Y entonces el padre grita a la montaña:
- Te admiro.

Y la voz responde:
- Te admiro.

De nuevo, el hombre grita:
- Eres un campeón.

Y la voz le responde:
- Eres un campeón.

El niño estaba asombrado, pero no entendía.

Luego, el padre le explica:
- La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida. Te devuelve todo lo que dices o haces. Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestra acciones.

Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean.

Si quieres una sonrisa en el alma, da una sonrisa al alma de los que conoces.

Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida.

La vida te dará de regreso exactamente aquello que tu le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.

Alguien dijo: "Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando..."

Coaching para ti

La Cueva de Platón

La alegoría de la Caverna de Platón cuenta la historia de unos hombres que vivían recluidos dentro de una caverna, sin poderse mover y condenados a mirar siempre las paredes. Para ellos, no existía nada más que las sombras que veían reflejadas en los muros, producidas por un gran fuego situado en la entrada. Según expone Platón, si alguno de ellos fuese liberado y pudiese ver lo que había fuera de la caverna y decidiese volver para contarlo, el resto de prisioneros no le creerían e incluso querrían matarlo. Esta metáfora apunta las claves de la actitud de un coach, un profesional que trabaja para que cada uno vaya más allá de las limitaciones que se impone y realice todo su potencial. El coach es consciente de estar dentro de la caverna y esto le permite salir y entrar para mostrar que el mundo de las sombras es simplemente una pequeña parte. El coach asume el compromiso de acompañar al prisionero fuera de la caverna, para que este pueda ver lo que le impedían las ataduras.

A medio camino entre la psicología y la terapia, el coaching o proceso de entrenamiento personalizado nació hace ya más de 10 años en Estados Unidos y en algunos países de Europa. Es una técnica de crecimiento y desarrollo personal que, mediante sencillos ejercicios, intenta cubrir el vacío existente entre lo que eres ahora y lo que quieres ser, despertando la motivación para evolucionar y ser lo mejor posible. Parte de la premisa de que la propia persona tiene los recursos necesarios para su desarrollo tanto profesional, como personal. Como se necesita un entrenador para aprender un deporte y desenvolverlo con habilidad, el coach nos ayuda para alcanzar metas en el trabajo y en nuestra vida privada, liberando nuestro talento. Los expertos afirman que el coaching no es sólo una herramienta para la gestión, sino una forma de ser y hacer en la vida cotidiana.

Aunque en este país aún es poco conocido, cada vez son más las empresas y los particulares que, siguiendo los pasos de los norte-americanos, contratan los servicios de un o una coach para conseguir alcanzar unos objetivos o resolver ciertos problemas, sin que sea necesario un largo periodo de tiempo.

Si quieres que te ayude, puedes pedir una sesión gratuita en el correo electrónico: oximora@andorra.ad. Te espero.

Intangible Capital

dimarts, de novembre 07, 2006

Elige positivo o negativo

Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser.

Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba cómo le iba, el respondía: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".

Había tenido varios destinos y varios de sus colaboradores le habían seguido en todos ellos. La razón de que le siguieran era por su actitud: era un motivador natural. Si un empleado tenía un mal día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado cómo ver el lado positivo de la situación.

Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un día fui a buscar a Pepe y le pregunté:
"No lo entiendo.... no es posible ser una persona positiva todo el tiempo. ¿Cómo lo haces?"

Pepe respondió: "Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo:
Pepe, tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen humor o puedes escoger estar de mal humor;
escojo estar de buen humor.
Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser una víctima o aprender de ello.
Escojo aprender de ello.
Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la vida.
Escojo señalarle el lado positivo de la vida."

"Sí, claro, pero no es tan fácil" protesté.

"Sí lo es", dijo Pepe. "Todo en la vida es acerca de elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación es una elección. Tú eliges cómo reaccionas ante cada situación, tú eliges cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tú eliges estar de buen humor o mal humor.
En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA."

Reflexioné en lo que Pepe me dijo...

Poco tiempo después, por cuestiones de residencia, perdimos contacto, pero con frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.

Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que nunca debe hacerse en un negocio, dejó la puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por tres ladrones armados.

Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano, temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación. Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon.

Con mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo.

Me encontré con Pepe seis meses después del accidente, y cuando le pregunté como estaba, me respondió: "Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".

Le pregunté que pasó por su mente en el momento del asalto. Contestó:
“Lo primero que vino a mi mente fue que debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones: podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir".

"¿No sentiste miedo?“ le pregunté.

Pepe continuó: "Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y vi las expresiones en las caras de los médicos y enfermeras, realmente me asusté. Podía leer en sus ojos: -es hombre muerto. Supe entonces que debía tomar una decisión”.

"¿Qué hiciste?" pregunté.

Pepe me dijo: "Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a algo, y respirando profundo grité: - "Sí, a las balas" - Mientras reían, les dije: "estoy escogiendo vivir, opérenme como si estuviera vivo, no muerto".

Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre todo POR SU ASOMBROSA ACTITUD. Aprendió que CADA DÍA TENEMOS LA ELECCIÓN de vivir plenamente, la ACTITUD, al final, lo es todo.


Al final la decisión de
• Cómo eres
• Cómo te ves
• Cómo te sientes
• Cómo vives

¡ES TUYA!

y recuerda:

sólo se frustran aquellos que dejan de ver la parte positiva de sus resultados y de la vida

dilluns, de novembre 06, 2006

Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.
José Ortega y Gasset

Corrección

De Idries Shah, maestro sufí (1924-1996) La Sabiduría de los Idiotas Abdullah ben Yahya estaba enseñando a un visitante un manuscrit...